Disco: Storms

Banda: The Dead-End Alley Band

Edición digital, 2017

País: Perú

Calificación: 9.2/10

Escribe: Rafael Valdizán

Dicen que el infierno está ubicado en el centro de la tierra. Hay sustento bíblico, así que no son meras especulaciones. De las entrañas del planeta también brota el magma. En ambos casos, hablamos de un fuego consumidor.

No encuentro, por el momento, mejor analogía para describir la experiencia sonora resultante de escuchar Storms, el tercer trabajo de The Dead-End Alley Band —detrás de Whispers of the Night (2012) y Odd Stories (2014)—. Es música que parece nacer del fondo del planeta, atravesando capas y arrastrando piedras y fuego en su paso oscuro y avasallador hasta ser expulsada a través de la boca de un volcán.

La banda se luce en la creación de atmósferas perturbadoras. Desde el comienzo, con Red Woman, instalan una plataforma pesada y turbulenta desde la cual surge la amenaza de un mundo desconocido que habita debajo de la tierra. Semeja una marcha de condenados: a paso de patíbulo, imagino una columna de gente enloquecida enfilando a su último destino. Los gritos desgarradores que se sienten al final de cada estrofa son elocuentes. Al final, una fuga acelerada parece indicar la consumación de la condena.

Headstone Fortress Need You (It’s Enough) mantienen la vibra pesada, oscura y turbulenta, combinada con un trasfondo blueseado y retro que salta desde una guitarra que dibuja influencias de viejos maestros de la década del sesenta.

  • The Dead-End Alley Band — Storms
Dead End CD
La tercera placa de The Dead-End Alley Band incluye seis pistas y es uno de los trabajos mejor logrados del año.

 

Para el cuarto surco del álbum —Thunderbolts & Lace—, las cosas se disparan: es una pieza que corre a buena velocidad, dejando muertos y heridos en el camino. Rigen las escalas pentatónicas y los arreglos blueseros, pero abriendo también paso a una explosión de tinte psicodélico donde los teclados resultan fundamentales.

Y no hay vuelta atrás: The Clock Has Stopped nos mete de lleno en las ácidas coordenadas de la psicodelia sesentera, como un cruce inevitable de ondas púrpuras y mariposas de acero. Todo reverbera y alcanza niveles casi orgásmicos hacia el final de la canción.

El final llega con Waiting for the Void. Esta última estación del álbum comienza como el soundtrack de una película de misterios ancestrales. Aquí, The Dead-End Alley Band se aventura por un vuelo libre, se despoja de todo corsé estructural para elevarnos por encima de montañas imaginarias y desérticas, alcanzando niveles francamente épicos. Hay, en esta obra, espíritu floydiano (de alguna manera nos hace viajar a Pompeya), a cielo abierto y en libertad plena (uno quisiera que esta canción no termine nunca). Nueve minutos alucinantes: excelente cierre de álbum.

En lo que va del año, The Dead-End Alley Band nos ha entregado, con toda seguridad y sin pecar de exagerados, uno de los trabajos más imponentes de rock hecho en casa. Estén atentos, pues el CD será lanzado próximamente mediante Necio Records e Inti Records, en Perú, y a través de Forbidden Place Records en Estados Unidos. Mientras que la edición en vinilo estará a cargo del sello alemán Clostridium Records.

The Dead-End Alley Band está formada por: Sebastián Sánchez-Botta (voz principal y órgano), Javier Kou (bajo y voces), Leonardo Alva (guitarra) y Jafer Díaz (batería).

Por ahora pueden escuchar todo el material en este enlace.

Anuncios