Amor Suicida

Amor Suicida

Independiente, 2017

Perú

Calificación: 8/10

Escribe: Rafael Valdizán

Amores rotos, sueños descosidos, versos bermellón, caminar en la cornisa, autodestrucción. No, no hablamos de Mar de Copas. Acá van más allá, no así como el amor está en el aire, sino corriendo como veneno en la sangre. El amor en su estado más punzante: peligroso hasta la muerte. Y así entendemos cabalmente el porqué del nombre de la banda: Amor Suicida.

El debut de esta joven banda peruana derrama sal sobre las heridas. Lejos de querer curarlas, intenta exorcizarlas penetrando en el fuego. Y hay riesgo de muerte, pero también de liberación. Las trece pistas que forman el corpus de esta ópera prima son como episodios de una historia más grande. Tal vez no sea un álbum conceptual, pero sí una colección de viñetas que delinean el perfil más extremo del que —se supone— es el sentimiento más sublime que los humanos poseemos.

¿Amores perros? Puede que sí.

Amor suicida te grita en la cara, te corta las venas, patea el tablero y se inmola. Y lo hace con estilo: nace del garaje, atraviesa la carretera, se encierra entre cuatro paredes, afila el puñal, hace conjuros y juega con el borde. Pero también escribe con sangre sobre un pergamino translúcido y hace la lucha.

  • Amor Suicida — Amor suicida

Amor Suicida CD

Si las letras clavan el puñal, la música se vuelve cómplice ideal. Desde las fibras garajeras y agitadas de A mil por hora Voy por ti hasta el drama claustrofóbico de Silencio de oscuridad; pasando por el negro cinismo, a-lo-Nick-Cave, de Apunta y dispara y la cuidada melodía naif que respira en Siempre ahíSobredosis Un par de besos más.

Incluso puede percibirse alguna sombra gothic/pospunk colándose entre los pliegues de Maldito control. Y el filtro blueseado de Justo ahora. Y ya para que te cortes las venas: Al filo de la muerte, que se mueve entre el paso cadencioso y el medio tiempo que libera el nudo. Todo lo cual pinta un cuadro de varios matices, aunque con un predominio determinante de tonalidades grises y negras.

Un comienzo letal, sangrante. Una mano en el corazón: sea para liberar demonios o acabarlo todo. Suicida o reencarnado. Los culpables son: Dante (voz/guitarra), Zero (batería), Robert Pastorius (bajo) y Desbal Jara (guitarra).

Pueden escuchar el primer disco de Amor Suicida en Youtube:

 

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