Cuarzo

Cuarzo

Jamón Records/ Crack Records, 2017

Perú

Calificación: 8.5/10

Escribe: Rafael Valdizán 

Hay un movimiento importante en nuestro país que agrupa géneros como el rock pesado, stoner, doom y psicodelia, entre otros. Una prueba de lo que se viene cocinando apareció en el magnífico compilado Peruvian Stoner Vol. 1, editado el año pasado por Pentagramario Records (pueden leer nuestra reseña en este ENLACE).

De hecho la banda que nos ocupa participó en ese disco con el tema Humo rojo. Hablamos de Cuarzo, trío integrado por Koko Cavani (guitarra/voz), Ademir Agurto (bajo/voz) y Renato Salmón (batería).

Acabamos de escuchar su primer trabajo, de título homónimo, y la primera idea que nos llevamos de esta experiencia sonora es la de un sismo (echando a volar un poco la imaginación, alucinamos tiempos jurásicos y densas pisadas de dinosaurios; rocas enormes y hombres de las cavernas).

Pero si bien hay un peso específico importante, generado a partir de cadencias pesadas y guitarras gruesas y graves, la fórmula de Cuarzo —felizmente— no cae en la rutina (el mayor riesgo que corren bandas de similar linaje es que, a la larga, pueden llegar a aburrir con un sonido monocorde que solo alcanza para un headbanging de pocos minutos antes de que uno pida oxígeno o una almohada).

Con Cuarzo no sucede eso. Hay una previsora dosificación de sonidos distorsionados y un acoplamiento de reverberaciones psicodélicas que abren ventanas de respiración y que añaden color a las tonalidades oscuras.

  • Cuarzo — «Cuarzo»
Cuarzo CD
Portada del primer trabajo discográfico del power trío nacional Cuarzo. Contiene ocho pistas de alto octanaje.

Si quieren simplificar las cosas, diríamos que lo propuesto por el power trío es una muy eficaz amalgama de pesadez y psicodelia: un afortunado hijo de Black Sabbath Pink Floyd. Claro, hay riffs oscuros y solos de guitarra perfilados según el evangelio de Tony Iommi (influencia rotunda en pistas como Nympho Energúmeno), y hay también matices psicotrópicos que parecen expelidos desde las cuerdas de David Gilmour, sea mediante arpegios reverberantes o arreglos enfundados en wha-wha (algo muy apreciado en temas como Sintiendo el éter Orgía en ácido).

El 80% de la placa es instrumental (solo hay voces en Valhalla y la mencionada Humo rojo). Dado ese porcentaje, era fundamental que Cuarzo pudiera ofrecer una paleta de sonidos lo suficientemente atractiva y cuidada para no caer —repito— en el riesgo de matar de aburrimiento con densidades excesivas.

Afortunadamente la banda lo ha conseguido: suena a un sismo de gran proporción, como para remecer la tierra y causar estragos, pero ofrece salidas para el ingreso de oxígeno y luz entre los escombros. Un trabajo notable, sobresaliente. Y que vengan más.

Pueden escuchar el disco completo AQUÍ.

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