Escribe: Rafael Valdizán

Aunque toco el bajo, y por ahí algo de guitarra, siempre tuve una irresistible fascinación por la batería. Soy de los que, mientras no hacen nada en especial —como esperar el bus o asomar por el balcón del departamento—, fungen de bateristas usando las manos y el vientre. Si estoy sentado a la mesa, sustituyo el abdomen por la superficie de madera. Y uso los pies para cumplir con la función del bombo. Creo ritmos y redobles. Fantaseo. Y la paso bien.

Mis bateristas favoritos de rock and roll son John Bonham de Led Zeppelin, Cozy Powell de bandas como RainbowBlack SabbathWhitesnake (etcétera) y Keith Moon de The Who. Pero también puedo mencionar, sin ningún problema, a gente como Carl Palmer (Emerson, Lake & Palmer y Asia), Bill Bruford (YesKing Crimson), Carmine Appice (Vanilla FudgeCactusRod StewartKing Kobra, etc.), Stewart Copeland (The Police) y ni qué decir de Neil Peart (Rush), entre muchos más.

Pero esta nota solo se centra en introducciones de batería. No necesariamente las que despliegan mayor virtuosismo, sino otros atributos que las han convertido en clásicas. Porque así como una canción puede comenzar con un gran riff de guitarra, también lo puede hacer con tambores y platillos.

Sin más preámbulo, y sin ningún orden en particular, aquí les presentamos quince grandes intros de batería. Suban el volumen.

1. Canción: Stargazer
Banda: Rainbow
Baterista: Cozy Powell
Disco: Rainbow Rising
Año: 1976

Un épico comienzo para un épico himno de hard rock. Aunque pueda sonar hiperbólico, lo hecho por el enorme Cozy Powell merece todos los laureles disponibles. No había otra forma de generar una atmósfera inicial de justificada grandilocuencia si la obra así lo reclamaba: en nuestra opinión, es la mejor canción hecha por la banda de Ritchie Blackmore. En esta fenomenal introducción, Powell luce velocidad, potencia y precisión perfecta. Son solo diez segundos, pero parece que hubiera transcurrido toda una vida.


2. Canción: Rock and Roll
Banda: Led Zeppelin
Baterista: John Bonham
Disco: Led Zeppelin IV
Año: 1971

No puede faltar en este recuento parte de la obra de John Bonham, para nuestro gusto el más grande baterista de todos los tiempos (si hasta le dedicamos todo un post). Si el riff de guitarra de Smoke on the Water (de Deep Purple) es muy probablemente el de recordación más inmediata, lo mismo sucede con Rock and Roll si de tambores se trata. Todo el mundo quiere aprender a tocarlo. Y es que esta entrada viene a ser como el arranque de un motor antes de apretar el pedal del acelerador.


3. Canción: Painkiller
Banda: Judas Priest
Baterista: Scott Travis
Disco: Painkiller
Año: 1990

Esta entrada es mi favorita dentro del metal. Es despiadada, aniquiladora, pulverizadora, demoledora; no sé: póngale el adjetivo que quiera. Con el ingreso de Scott Travis en reemplazo de Dave HollandJudas Priest potenció enormemente sus estructuras rítmicas según las necesidades del momento. Por entonces, el grupo inglés estaba experimentando un cambio importante de estilo: estaba mutando de un heavy metal digamos tradicional hacia algo más cercano al thrash. Y Painkiller fue parte de eso.


4. Canción: My Sharona
Banda: The Knack
Baterista: Bruce Gary
Disco: Get The Knack
Año: 1979

Dicen de The Knack que fue un one hit wonder. Discrepamos. Lo que sucedió fue que su primer hit fue tan monstruosamente grande, que todo lo que hicieron después fue lógicamente opacado. Hablamos, por supuesto, de My Sharona, una canción que se adueñó del mainstream de 1979 gracias al swing, a su clásico riff de guitarra, a su estribillo y, claro, al ritmo endemoniado a partir de la pauta que marcó su baterista, Bruce Gary. Memorable.


5. Canción: Honky Tonk Women
Banda: The Rolling Stones
Baterista: Charlie Watts
Single
Año: 1969

Elegimos la versión del single, pues la que se incluyó en el álbum Let it Bleedcon el nombre de Country Honk, está orientada a un estilo folk. Honky Tonk Women es, en cambio, un rock and roll absolutamente stoneano y cuenta con una introducción de batería inmejorable, a cargo de Charlie Watts. A golpe de cencerro, inicia una base simple pero de lo más expresiva: anticipa la sensualidad que envolverá por completo toda la canción. Una muestra de cómo la sencillez es tan o más efectiva que la complejidad.


6. Canción: Sunday Bloody Sunday
Banda: U2
Baterista: Larry Mullen
Disco: War
Año: 1983

Una de las introducciones de batería más recordadas del rock ochentero. Sin duda. Refleja la sensibilidad social que desde el comienzo la banda irlandesa ha mostrado. O, si quieren, sensibilidad política. La intro tocada por Larry Mullen devela una intención marcial, casi como una marcha militar en virtud del preponderante golpe de tarola, como si marcara el paso de una columna de soldados. Y, de hecho, la canción en sí sigue la huella y nos parece hacer ingresar en un campo de batalla.


7. Canción: Pictures of Home
Banda: Deep Purple
Baterista: Ian Paice
Disco: Machine Head
Año: 1972

El estilo de Ian Paice siempre ha presentado matices. Puede ser salvaje o elegante. Flexible o firme. Muy con alma de animal de rock and roll o como ave de vuelo jazzero. El baterista de Deep Purple ha mostrado siempre versatilidad y factor sorpresa. Y en esta canción acomete desde el arranque con una mezcla de todo lo dicho: conjuga potencia y virtud, tiene tanto el perfil rockero como jazzero y, sin duda, todo esto confluye en un excelente inicio de canción.


8. Canción: Hot for Teacher
Banda: Van Halen
Baterista: Alex Van Halen
Disco: 1984
Año: 1984

Si Eddie Van Halen era un genio de la guitarra, su hermano Alex no podía quedarse rezagado en su instrumento: la batería. El tipo logró estar a la altura y no solo eso, sino que acuñó un sonido propio e inmediatamente identificable. En Hot for TeacherAlex Van Halen demuestra su dominio del instrumento con un aplicado trabajo de piernas sobre el doble pedal de bombo y prepara, desde el saque, el rumbo vertiginoso que tomará luego la canción.


9. Canción: Walk This Way
Banda: Aerosmith
Baterista: Joey Kramer
Disco: Toys in the Attic
Año: 1975

Típico tema de Aerosmith —una simbiosis entre influencias de Led Zeppelin y los Rolling Stones—, que discurre sobre una base de corte funk (aunque el tema en sí no lo sea). Y en eso tiene gran parte de culpa lo hecho por Joey Kramer en los tambores. Esta entrada invita al movimiento de cuerpos y es francamente irresistible. Mucho tiene que ver la manera como Kramer involucra el bombo en un juego paralelo al charles (o hi hat): de ahí proviene ese sabor exquisito que impregna esta intro.


10. Canción: Just Let Me Rock
Banda: Saxon
Baterista: Nigel Glockler
Disco: Crusader
Año: 1984

Estamos ante uno de los más destacados bateristas de heavy metal que, tal vez, no haya recibido el reconocimiento que merece. Nos referimos a Nigel Glockler, de la banda británica Saxon. El redoble que da forma a la introducción de este tema es sencillamente poderoso. Es una acometida implacable que, en solo 3 segundos y fracción, ya te metió de lleno en la canción. Es de esas maniobras que jamás pasan desapercibidas y que magnetizan los oídos de manera definitiva.


11. Canción: Overkill
Banda: Motörhead
Baterista: Phil Taylor
Disco: Overkill
Año: 1979

Overkill significa exterminio. Y nada más parecido a esa noción que el aniquilador inicio de esta icónica canción de Motörhead. La culpa es de ‘Philty Animal’ Taylor, un baterista poco virtuoso (siguiendo la línea general de una banda obstinada con hacer el rock and roll más sucio posible) pero de esos que dejaban la camiseta transpirada en pocos minutos. El comienzo de esta canción es artillería pura, es una ráfaga de velocidad y estruendo que prepara el camino a un ataque sin concesiones.


12. Canción: Where Eagles Dare
Banda: Iron Maiden
Baterista: Nicko McBrain
Disco: Piece of Mind
Año: 1983

Caso similar al de Just Let Me Rock de Saxon, pues se trata también de un redoble que da inicio al tema. Son, igualmente, unos 3 segundos en los que Nicko McBrain empezaba a cosechar sus primeros aplausos como baterista de la Dama de Hierro (había reemplazado a Clive Burr). Esta intro está en la lista porque es un redoble de aquellos. No solo es digno de escucharse, sino que es una antesala perfecta para la bomba que está por estallar: Where Eagles Dare es una máquina de demolición.


13. Canción: I Love it Loud
Banda: Kiss
Baterista: Eric Carr
Disco: Creatures of the Night
Año: 1982

Era la segunda aparición del recordado Eric Carr en un álbum de Kiss. La anterior fue cuando se puso tras los tambores en el injustamente menospreciado Music from The Elder (1981). El Creatures of the Night es, con toda seguridad, el disco más heavy de la banda enmascarada, y mucho de ello se debe no solo a las composiciones, sino también al sonido devastador de la batería de Carr, y I Love it Loud fue el mejor comienzo posible del álbum, con ese toque casi tribal y absolutamente sísmico.


14. Canción: Johnny The Fox Meets Jimmy The Weed
Banda: Thin Lizzy
Baterista: Brian Downey
Disco: Johnny The Fox
Año: 1976

Es un caso parecido al de Walk This Way de Aerosmith. Aquí, en el tema de Thin Lizzy, la cadencia es muy parecida pero, pese a ello, las connotaciones son distintas. Si la intro de Joey Kramer invita a una danza impostergable, la de Brian Downey abre las puertas a otro tipo de sensaciones, diríamos más místicas, algo oscuras incluso. Como si fuese parte del ritual previo a un aquelarre o algo por el estilo. Y eso es lo grandioso de la música: la diversidad de sensaciones creadas a partir de elementos similares.


15. Canción: Over the Mountain
Banda: Ozzy Osbourne
Baterista: Lee Kerslake
Disco: Diary of a Madman
Año: 1981

Antes de que recalara en la banda de Ozzy OsbourneLee Kerslake tuvo una larga estadía como baterista de Uriah Heep. El rompecueros integró la formación clásica de la banda que formó Ozzy luego de su poco amistosa salida de Black Sabbath. El vocalista no solo armó un grupo de músicos muy competentes (incluido el enorme guitarrista Randy Rhoads), sino que demostró estar en gran forma creativa. Over the Mountain abre la segunda placa del cantante con una impecable y poderosa entrada de batería.

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