Disco: La Terminal

Banda: La Terminal

Sello: Custom Made Music (EE.UU.)

Año: 2017

Nacionalidad: Peruana

Calificación: 8.8/10

Escribe: Rafael Valdizán

Su fanpage indica que hacen rock alternativo. Con la arbitrariedad que trae consigo esa categoría, creo que (además) no les hace justicia. Es más, no me atrevería a encerrar a La Terminal en un solo corsé. La banda arequipeña ataca desde varios flancos: hay noise, hay drama pospunk, hay rabia punk, hay vena hard, hay armonías pop, hay vuelo experimental… hay violencia y oscuridad.

El grupo que integran José María Málaga (voz, segunda guitarra), Raúl Guzmán (bajo), Diego Pinto (batería) y Mauricio Valdivia (primera guitarra) lleva como diez años de recorrido, pero este disco —de título homónimo— es su carta de presentación. Y, luego de escucharlo, convengo que valió la pena esperar.

  •  La Terminal — La Terminal

La Terminal CD

Fuera de las distintas marcas que La Terminal lleva impregnadas, hay dos aspectos que cargan con mayor porcentaje de identidad: la pared de sonido que se levanta desde las crudas guitarras que envuelven la totalidad de atmósferas y una especie de manto negro que lo viste todo de oscuridad. Furia y mortaja. Más allá de estilos, el mayor mérito de este trabajo corresponde a las vibras emocionales que despide. Sus canciones son como cuchillos que hieren y activan reacciones, así uno se encuentre en estado catatónico.

Y si las guitarras castigan con despiadados acordes y acoples, la voz de Málaga ostenta una profundidad de molde gótico: es una voz de vampiro o de licántropo (como prefieran). De estos elementos se desprende un aura dramática definitiva que tiene el enorme poder de inquietar sin atenuantes: luego de escucharlos, sentirás que algo se ha muerto en definitiva y que nada será igual. Pero, a la vez, será como el nacimiento de una nueva criatura que viene de tiempos ancestrales y lugares remotos.

Nada de este disco de estreno sale sobrando. Recomendamos escucharlo de un solo tirón, con la advertencia de que serás arrastrado a las ciénagas. Pero disfrutarás tanto el trayecto, que no te importará terminar entre aguas oscuras o en el fondo de un pozo. Total, dicen que la vida es un viaje, no un destino.

Si debo elegir los mejores temas de esta placa, me la juego por 17 GolpesA mí (mientes)Besando el sueloEstarpeor —pese a que solo dura 1:55 minutos—, NonXime, Soy la navaja y la herida al mismo tiempo —que cierra el álbum y que agoniza con un esquizofrénico acople de guitarra de 5 minutos y medio de duración—. Un gran trabajo.

Pueden escuchar todo el disco aquí:

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