Viaje al sol

Códigos Postales

Edición digital, 2017

Perú — EE.UU.

Calificación: 7.8/10

Escribe: Rafael Valdizán

Se conocieron en el Cusco hace seis años. Un encuentro fortuito en la Plaza de Armas de la ciudad. El músico y productor estadounidense Chris Swank estaba ahí sentado y llevaba con él una guitarra. Marco Medina —’Papocast’—, antropólogo y músico ayacuchano, lo vio y se le acercó. Le pidió la guitarra un momento y empezó a interpretar canciones propias. Esa fue la semilla de una amistad que ha atravesado la distancia (por entonces Swank vivía en Argentina). Y de esos minutos en la plaza surgió Códigos Postales, experimento que ha alumbrado su segundo disco: Viaje al sol. (Cinco años atrás, había sido lanzado Entremundos).

  • Códigos Postales — Viaje al sol

6409c85fbb728afe6debb10487f1725273d623dd

Autodenominado como un proyecto de folk rock e indie en español, en realidad estas categorías persisten parcialmente en ciertas pistas del álbum y se diluyen en otro puñado de canciones. Estamos hablando de un trabajo inclusivo, que absorbe sangres de aquí y de allá, y que va más allá de etiquetas (que, finalmente, solo son guías genéricas).

Es básicamente una bitácora de viaje traducida en canciones. Como si a través de ellas descubriéramos paisajes y regiones, idiosincrasias y costumbres, colores y sabores de una América utópicamente unida a través de la música. No hablo de fusiones de estilos de música latina, sino de sensaciones que nos dejan escuchar: cada canción es como una postal enviada desde algún lugar de este lado del mundo.

Si bien no se trata de fusiones, hay —eso sí— una permeabilidad elocuente de estéticas: al folk —y a las vibras acústicas— se suman elementos electrónicos, líneas extraídas del pop, algún latido de esencia soul e incluso insertos de rap (que resultan atípicos dentro de los formatos dominantes de la obra). En cierto modo, podríamos hablar de universalidad (sin querer, con esto, hacerlos caer dentro de la etiqueta world music; nada que ver).

Interesante el contrapunto entre las atmósferas musicales y su correlato lírico: mientras por un lado los temas muestran caras amables y tranquilas, líricamente el dúo te habla mayormente de miedos, dolor, ansiedad y tristeza.

Viaje al sol está lleno de canciones muy agradables, fáciles de escuchar y que se impregnan al instante. Tal vez porque cualquiera de nosotros puede hallar puntos concordantes de identidad con lo que se habla en cada tema o simplemente porque es música sencilla, amigable, que se puede meter en tu casa sin que te des cuenta.

Puedo mencionar un grupo de canciones a las que volvería con mucho gusto: Viaje al solBells – rMar y lunaNew folkSombras en el pecho, Ya no puedo más Encuentra, sonreír.

Les dejamos el disco en Spotify:

Anuncios