Título: Nueva Enjundia

Artista: Lapondé

Sello: Independiente

Año: 2017

Calificación: 7,4/10

Escribe: Oscar Bermeo

Pese a ser una de las príncipales fuentes de nuestra cultura popular, la música criolla no ha sido explorada de forma abrumadora por otros géneros. A veces, el espíritu por mantener una identida purista jugó en favor de una esencia, exenta de radicales intromisiones.

En ese terreno de aproximaciones, puede mencionarse la invalorable conjunción de Miki González con los ritmos afroperuanos (base permanente en el criollismo) o el trabajo sincrético de los Cimarrones, algún tema de La Sarita, entre otros. A principios del presente siglo, los bytes electrónicos y samplers buscaron intervenir algunas conocidas piezas criollas. La saga “Cholo soy” de Jaime Cuadra le otorgó un tinte comercial a esa experiencia y Novalima profundizó un poco más en la expresión fusionada. En otro acápite especial están las lecturas que el jazz ha hecho del folclor criollo y afro.

Es decir, aunque lo parezca, lo planteado por Lapondé no es nuevo del todo. La fusión parece ser un camino natural en un país de mixturas. Pero sí, hay matices que le otorgan una sonoridad particular a este nuevo proyecto musical. Arpegios, golpes de cajón, frases que suenan a pregones, se mezclan con riffs y descargas eléctricas en las canciones de “Nueva Enjundia”, primera producción de la banda.

La intención por no alejarse de ciertos rasgos del criollismo, asoma explícita en los temas. Pero también hay puntos de fuga, instantes donde la impronta rockera parece copar todo. Es decir, cada canción termina siendo una danza interna entre dos sonoridades. Eso sí, la base musical parece estar definida por las pautas de la música criolla. El registro de cambios e intensidades parecen emular los registros de sentidos valses o festivas danzas.

Se destaca una intencionalidad creativa mayor en la lírica de la propuesta. Entre cada track, se esconde una narrativa: la historia de un músico que se reencuentra con la música criolla. Y aquí se resalta también el acto de composición, alejándose de la tentadora (y más transitada) opción de ‘rockerizar’ piezas populares del cancionero criollo.

En ese proceso de construir una sonoridad propia, que camine en el entremedio de dos vertientes, en “Nueva Enjundia” se distinguen formas más terminadas que otras. Canciones como “Valentina” y “Amorfino” parecen condensar mejor el propósito. Esa variabilidad es propia de la exploración y búsqueda creativa. Una interesante propuesta para repensar las formas de hibridez musical.

Puede escuchar el disco completo aquí.

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