Escribe: Rafael Valdizán

Odio San Valentín. Detesto la cursilería. El solo hecho de que haya un día del amor. Y que no se pueda ir a ninguna parte sin encontrar parejitas melosas, vendedores de peluches y bombones en cajas con forma de corazón y sí: las benditas rosas. Obvio: de romántico no tengo un pelo —soy un palo seco—. Pero hay canciones que te retan y te juegan al límite y te pueden colocar en una zona de peligro, aun si estás dispuesto a forjarte un álter ego, una especie de superhéroe protector de sentimientos, y preservarte así de enredos amorosos no deseados. Son temas que atrapan por el lado emocional —quizá parte de tu historia se refleja en sus letras—, son melodías infecciosas que se meten en la sangre, pueden desgarrarte o tratarte bien pero no te dejan indiferente.

Así, dada la ocasión, he querido recordar y honrar, pues, a un puñado de temas —power ballads/canciones de amor—, tal vez a modo de exorcismo. Sí, hoy mismo: 14 de febrero. Fuckin’ Día de San Valentín. Y son 14 canciones desplegadas en un ránking. Total, temones son. Si quieren, vayan por unas galletas de soda.

14. When it’s Love (Van Halen)

Balada incluida en el OU812 (1988), segundo disco de Van Halen con la voz de Sammy Hagar. La pregunta clave del tema es: «¿Cómo sé cuando esto es amor?». Claro, solo sientes algo pero no puedes explicarlo. Y Hagar deja los pulmones en cada coro, mientras Eddie Van Halen juega con los teclados.

13. What it Takes (Aerosmith)

Las penas del amor, cuando ves a tu ex con un anillo de compromiso que no es el que tú le diste. ¿Cómo dejarla ir? ¿Cómo hacer para no sentir el dolor? Steven Tyler interpreta el sentimiento en carne viva en este baladón del Pump (1989).

12. Again (Lenny Kravitz)

«Me pregunto si te veré otra vez», canta Lenny Kravitz en el coro de esta canción. Sin duda, el amor que se tuvo, y ya no, es materia recurrente al momento de escribir un tema de amor. Y este es un temón. Data del 2000 y fue incluido en el álbum Greatest Hits.

11. Open Arms (Journey)

Una de las canciones más sonadas de Journey y hasta hoy logra conmover, en buena parte gracias a la bendecida voz de Steve Perry. Un lento cuyo remate de coro es lo que todos quisieran escuchar de sus parejas: «Espero que veas lo que tu amor significa para mí». La canción pertenece al disco Escape (1981).

10. Prisoner of Your Love (Yngwie Malmsteen)

Yngwie Malmsteen no solo tiene dedos veloces para sacarle fuego a su guitarra. También tiene sentimientos y lo demuestra en las baladas que ha compuesto a lo largo de su ya dilatado camino. Y Prisoner of Your Love es, tal vez, la mejor de todas. Está incluida en el disco The Seventh Sign (1994) y tiene en la voz a Mike Vescera.

9. She’s Gone (Steelheart)

En la época dorada del glam metal, casi todas las bandas de esos tiempos tenían al menos una balada en cada disco. Steelheart no fue la excepción. En She’s Gone —bueno, en realidad en todo el disco— la voz de Miljenko Matijevic alcanza un nivel de agudos pocas veces escuchado. Y eso resulta crucial: el tipo se desgarra porque «ella se fue». Era 1989.

8. Love Song (Tesla)

Poderosa balada a cargo de la banda Tesla. Todo en esta canción va subiendo en intensidad, hasta romper en el coro que todos conocemos: «Love will find a way/ darlin’, love is gonna find a way/ Find its way back to you/ Love will find a way…». Pieza fundamental del segundo álbum de la banda: The Great Radio Controversy (1989).

7. Alone (Heart)

Durante los años 80, la banda de las hermanas Ann y Nancy Wilson se desprendió de sus influencias zeppelinescas para abrazar el AOR. En 1987 lanzaron la placa Bad Animals, cuyo caballo de batalla fue esta intensa balada. Obviamente, Ann Wilson se luce en gran nivel y te preguntas por qué alguien quisiera dejarla sola.

6. Burning Heart (Vandenberg)

Este grupo holandés fue menos conocido que su guitarrista, Adrian Vandenberg, quien captó más reflectores cuando se unió a Whitesnake. Sin embargo, Vandenberg (la banda) hizo buen heavy metal y ya en su disco homónimo de estreno, en 1982, puso este baladón en varias radios del mundo.

5. Alone Again (Dokken)

«Ahora las lágrimas caen como lluvia, estoy solo otra vez, sin ti», es el canto-lamento de Don Dokken en esta, una de las mejores baladas compuestas por una banda de hard rock (o soft metal): Dokken. El tema fue uno de los sencillos principales de su disco Tooth and Nail, lanzado en 1984.

4. Waiting for a Girl Like You (Foreigner)

Pudo ser el primer número 1 en Billboard para Foreigner. De hecho ocupó el segundo lugar durante diez semanas consecutivas, nueve detrás de Physical de Olivia Newton-John y una escoltando a I Can´t Go for That (No Can Do) de Hall & Oates. Mala suerte. Pero aún hoy es una tremenda canción de amor. Y Lou Gramm la canta como los dioses. La encontramos en el álbum (1981).

3. No Strangre to Love (Black Sabbath)

La sociedad Tony Iommi-Glenn Hughes, como parte de una forzada alineación de Black Sabbath, dio excelentes frutos en el disco Seventh Star (1986). Y una de las canciones más representativas de la obra fue No Stranger to Love, tremenda balada en la que Hughes deja por sentado que es una de las más grandes voces del hard rock.

2. Amanda (Boston)

Año 1986. La banda estadounidense Boston volvía a grabar después de ocho largos años, debido a líos contractuales con un sello discográfico. El álbum de vuelta fue el Third Stage y su primer single fue Amanda. La voz de Brad Delp es extraordinaria y conmueve aquí queriendo confesar su amor, así sea muy pronto para hacerlo.

1. Still Loving You (Scorpions)

Nuestro primer lugar es una canción peligrosa. Cada vez que la escuchas corres el riesgo de sentirte enamorado —o peor, de querer estarlo—. Si te toma con la guardia baja, estás hecho. Still Loving You no se escucha, va directo a la vena. A cargo, viejos zorros alemanes, los Scorpions, expertos en escribir peligrosas canciones de amor. Esta la encuentras en el Love at First Sting (1984).

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