No está de más decir que este ha sido un año de gratas sorpresas. Al fundar este blog -hace solo 9 meses- decidimos ir en busca de aquellas propuestas musicales peruanas y darles el espacio que no tienen, difundirlas y ofrecer comentarios constructivos al respecto. Lo que encontramos fue una escena esperando darse a conocer y con el emprendimiento como punta de lanza, entregando productos realmente destacables. De todas las propuestas que hemos reseñado, los cuatro autores de este blog hemos elegido las que en nuestra opinión son las mejores del año. Esta es la lista definitiva.

20. Vitamina Inka – La Nueva Invasión (Independiente)

En este segundo disco el sonido de la agrupación ganó en cuerpo, evitó enmendaduras y priorizó el trabajo sobre la improvisación. Quizás, en busca de la pulcritud, las canciones no terminan de desbordarse (a veces es necesario hacerlo). En el producto final se nota un intenso trabajo de silla (producción y edición) que a la postre podría favorecer la proyección en otros mercados. La Nueva Invasión sigue siendo una licuadora de sonidos que a manera de collage genera sentidos y emociones. Es difícil no sentirse interpelado por sus mensajes de carácter como “Cumbia pa’ decir”. Asimismo, la banda reafirma su habilidad para generar atmósferas con microhistorias. [Óscar Bermeo]

19. Inmortal – Duende del Hueco (Estudio REC)

En “Inmortal”, su tercer disco, Duende del Hueco ha elaborado un bolsón de canciones-bomba capaces de explotar y generar un paisaje derruido, plagado de escombros. Un disco mortífero. Pero no se piense que hablamos de decibeles o de armas demasiado evidentes para aparentar una propuesta demoledora. No, no es cosa de ruido. Es cosa de actitud. Es haber encontrado los ingredientes necesarios para que todo sea creíble. La banda toca un hard rock que tiene de garaje pero también de recursos adicionales que les dan un plus a sus canciones: muy interesantes arreglos vocales e instrumentales, además de letras que apuestan por la profundidad. [Rafael Valdizán]

18. Piratas Resilientes del Inframundo – Millones de Colores (Anti Rudo Records)

Cinco canciones -todas de menos de 3 minutos- son suficientes para capturarnos. Millones de Colores tal vez no sea una agrupación que ande de boca en boca o un grupo al que todos denominen como “bandón”, pero basta con eso, con explosiones musicales precisas y contundentes. Melódicas, eso sí, aunque la voz roce los linderos del grito. De lo bueno, poco y suficiente. Dos guitarras, riffs cuyos sonidos parecen salidos de un teclado y homenajes punk al verano. La música de MdC refresca. [Diego Pajares Herrada]

17. El Rock N Roll ha Vuelto – 3 al Hilo (Cósmica)

Poco antes que acabe el año, los 3 al Hilo lanzaron un disco de rock and roll emotivo y poderoso, donde hicieron gala de una madurez apropiada para una banda que ha sido curtida por el tiempo y la parranda. El Rock N Roll ha vuelto trae catorce canciones que se presentan como himnos, declaraciones de estados emocionales, viñetas de noches alcoholizadas y reflexiones sobre el paso del tiempo. Sin lugar a duda, uno de los mejores discos en la discografía de estos decanos del underground. [Francisco Melgar]

16. Colores Paganos – Tourista (Independiente)

En esta producción Tourista suma atmósferas templadas, texturas densas y mayores espacios para la experimentación. Temas como “Campo” o “Un ratón”, inciden en la musicalidad de un conjunto que trabaja como una máquina rítmica eficaz, pero que deja espacios para la improvisación. Porque a la pulcritud habitual (y ciertas veces impostada) del indie pop, Tourista añade desvíos propios, coqueteando también con ritmos tradicionales (“Caminito”, “Gato por liebre”), texturas industriales y, sobretodo, dejando ver suciedad y simpleza en su ejecución. Los efectos no entran como meros artificios, sino como marcas viscerales del pasado punk de los integrantes. [Óscar Bermeo]

15. Migraciones – Kinder (Anti Rudo Records)

Nicolas Gjivanovic (guitarra), Mariano La Torre (guitarra), Danny Wilson (bajo), Esteban Rodríguez (guitarra) y Rubén Guzmán (batería) han dado un paso más allá tras dos producciones en 2010 y 2012. En su tercer disco logran un sonido post-rock compacto y maduro, apostando por los arpegios muteados pero con alguno que otro tinte progresivo rockero. Destacan las canciones “La caída de los once” y “Migraciones”, así como la colaboración de Sergio Saba, de Cecimonster vs Donka, y de Santiago Pillado, de El Hombre Misterioso. [Diego Pajares Herrada]

14. Violet – We The Lion (Independiente)

“Violet”, el estreno de We the Lion, confirma la corazonada que despertó “Found Love”, la canción que se hizo masiva en el spot de Movistar: es una obra de un minimalismo sobrecogedor, hecha por tres tipos que han trasladado a los parlantes la intimidad que los ha acompañado desde su condición de viejos amigos. Alonso Briceño, Paul Schabauer y Luis Buckley solo han necesitado de sonidos acústicos —guitarra, ukelele—, un bajo muy sutil, percusión básica y el apoyo, aquí y allá, de algún violín y de vientos para armar sus canciones. Y es ese minimalismo el mayor encanto de este trabajo —que, a decir de ellos mismos, es una historia de amor entregada por capítulos—. [Rafael Valdizán]

13. Ataque Bestial – Los Huaycos (En Tu Kara)

Antes de la primera pista, este disco debería tener un mensaje de advertencia. “No apto para oídos sensibles” o “Mantener lejos de temperamentos frágiles” podrían ser frases que eximan de responsabilidades ya que tras el play inicial no habrá marcha atrás.
Una ráfaga de nueve disparos auditivos conforma la nueva producción de Los Huaycos. Más que canciones, tendríamos que hablar de punzantes dosis sonoras de las cuales resulta imposible salir indemne. Como una descarga que sacude nuestros cuerpos, los temas van sucediéndose sin que pudiéramos hacer algo. Conmocionados, asistimos a un embiste, a un fusilamiento de nuestras represiones. [Óscar Bermeo]

12. Tributo al Perú – La Sarita (Independiente)

Podría parecer redundante que La Sarita, una banda que, por lo que canta y proyecta, lance un disco llamado “Tributo al Perú”. ¿Qué más peruana puede ser la banda liderada por Julio Pérez Luyo y Martín Choy? En su quinto disco, sin embargo, el conjunto logra sacar el máximo provecho a su capacidad de ejecutar la fusión y se adentra en terrenos no solo rockeros, sino cumbiamberos, amazónicos y carnavalescos. Valses, huaynos y festejos conviven en una placa que, a pesar de estar íntegramente dedicada a los covers, tiene aquel sello particular de La Sarita. Y, para gusto de la comunidad rockera, sus buenas dosis de cuerdas y distorsión. [Diego Pajares Herrada]

11. Puka Yaku – Apu Rumi (Independiente)

apu rumi

“Puka Yaku”, el debut discográfico de Apu Rumi, es casi un cuento fantástico donde cada canción emerge a manera de episodio de una gran historia en la que confluyen pasado y presente, mito y realidad. Estéticamente es un ejercicio de alquimia en cuyos tubos de ensayo intervienen elementos del power metal, metal tradicional, folclor andino, incluso flancos progresivos. Es como agrupar a músicos de nuestra sierra y revestirlos de acero inoxidable. El septeto huaracino consigue varias victorias sonoras en este disco de debut: composiciones triunfales, elaboradas con virtuosismo instrumental y corazón (o si quiere alma). [Rafael Valdizán]

10. Sonata Tropical del Ártico – Mundaka (Faro Discos)

Sonata Tropical del Ártico, el álbum debut de Mundaka, fue uno de los lanzamientos más refrescantes del 2016. En él encontramos una ingeniosa fusión de estilos que parecían incompatibles: el jangle pop de R.E.M. y The Smiths y el surf rock de los Belkings y The Ventures. La combinación es afortunada ya que permite la renovación de ambos estilos, así como la apertura de nuevas posibilidades expresivas en la escena local. [Francisco Melgar]

9. Fusiorama – Fusiorama (Independiente)

La música afroperuana, andina, el funk y el rock navegan libremente en cada track de este disco, el debut de Fusiorama. No chocan entre ellos, sino que los estilos se complementan con tan buen gusto que es un deleite escuchar música fusión bien hecha. El talento de sus integrantes se ha traducido en seis temas atractivos, que se dejan escuchar. “Vuelvo a nacer”, “Pregón de los besos” y “Viviendo juntos” llevan todo el peso de la producción. [Diego Pajares Herrada]

8. Amuleto – Gomas (A Tutiplén)

A pesar de su aparente candidez, Amuleto es un disco inteligente y meditado, donde cada nota ocupa un lugar necesario e indispensable. Su mayor mérito, quizás, sea el haber tomado ingredientes del indie pop para usarlos con la seriedad y meticulosidad del art rock. Por ello, la placa suena con la frescura de una banda de debutantes y con la madurez de un ensamble musical consolidado. Un verdadero logro. [Francisco Melgar]

7. Hasta el fin. Tributo a Voz Propia – Varios Artistas (Muki Records y Trilce Discos)

Estamos ante uno de los mejores tributos en la historia discográfica local. En “Hasta el fin. Tributo a Voz Propia” el ejercicio de revisión se torna placentero. No es un simple puñado de covers. Los 30 temas, repartidos en dos discos, cargan con una identidad propia que interpela a las obras originales. En este tributo, cada composición adquiere una segunda vida. En la postura de atreverse a releer y (en algunas casos) reformular las canciones, creemos que radica la mejor forma de rendir tributo a Voz Propia, una banda que hizo de la independencia un sello. [Óscar Bermeo]

6. Animal Cerámico – Nicotina es Primavera (Buh Records)

Música en plenitud. Un despliegue de sonidos (vientos, cuerdas, percusión) y ruidos que van encadenándose azarosamente es lo que propone el primer trabajo discográfico de Nicotina es Primavera. La propuesta escapa a los formatos y a la decodificación tradicional. Sus canciones (cuya duración promedio supera los 10 minutos) se establecen en un continuo juego de idas y vueltas, de escape y reafirmaciones, de rupturas y construcciones. Debido a ese vaivén querer emparentarlos con un género específico resulta un ejercicio equívoco. Nicotina es Primavera rescata el valor de la experimentación sonora en sí misma. Tocar por puro gusto y placer. [Óscar Bermeo]

5. Árbol de la Vida – Flor de Loto (Azafrán Media)

“Árbol de la vida” de Flor de Loto era uno de los trabajos más esperados del año; con un aperitivo bombástico como lo fue “Regression”, el tema de adelanto grabado con Fabio Lione (vocalista de Rhapsody of Fire). Y valió la pena la espera. Una vez más, la banda demostró que no existen límites de exploración cuando se trata de hacer música. Se trata de un álbum 50% cantado y 50% instrumental, en el que el rock progresivo se expande hasta abrir paso a la experimentación con una gran diversidad de sonidos. Así encontramos desde paisajes campestres, pastorales y acústicos hasta el filo acerado del heavy metal. En el medio, cuantos matices puedan ustedes imaginar. [Rafael Valdizán]

4. II – El Aire (A Tutiplén)

Tras circular por años en una versión no oficial, el truncado segundo álbum de El Aire fue re-grabado por la versión más reciente del grupo y lanzado por la disquera local A Tutiplén. Gracias a una aproximación musical que lo emparenta con el primer disco de la banda, la nueva placa se muestra como la continuación esperada del mítico debut editado en 1996, lo cual ya es todo un logro en sí mismo. A grandes rasgos, II nos muestra a El Aire haciendo lo que mejor sabe hacer: un disco rock de guitarras eléctricas que oscilan entre largas excursiones de distorsión y sucintas melodías de gran romanticismo. El uso de un compás ternario en “Lobo Marino” le permite a la banda echar mano de melodías con aires tradicionales en un contexto rock, logrando así un momento de alta tensión donde convergen las distintas ambiciones musicales del conjunto. La placa también trae una versión renovada de “Luz de ti”, una canción que ya empieza a escucharse como un ‘standard’ de la música peruana. Si las expectativas que se tenían de II eran enormes, el resultado logró superarlas. [Francisco Melgar]

3. Revixerit – Wanderlust (Anti Rudo)

Conforme van pasando las canciones de “Revixerit” no puedo evitar pensar que estoy presenciando la evolución sonora de una banda. Es como asistir, tema por tema, a un viaje en el que poco a poco se pasa de los desnudos punteos de guitarra en contrapunto a las texturas musicales de esos mismos instrumentos, que poco a poco van entregándose al delay, reverb y a la distorsión para terminar, casualmente, con una pieza que lleva el apropiado nombre de “Intensidad”. Como pintando un cuadro con texturas sonoras. El alma de Wanderlust está en sus cuerdas. Dos guitarras que, siguiendo las características del post-rock en el que se mueve la banda, prefieren las texturas a los punteos, lo cual hace a sus integrantes menos propensos al lucimiento personal, para así sonar como un ensamble. Escuchamos la voz solo en “Nubes turbias”, el cuarto track, pero el grupo conformado por Mauricio Torres, Ricardo Reyes y Piero Arévalo es eminentemente instrumental. [Diego Pajars Herrada]

2. Renacer en la Tormenta – The Fallen Symmetry (Independiente)

“Renacer en la tormenta”, el segundo disco de The Fallen Symmetry, es metal del primer mundo y logra un objetivo capital: respetar los fundamentos del género más fuerte sin caer en lo anacrónico; más bien envueltos en un aura de actualidad y modernidad necesaria para subsistir e imponerse en esta ruda batalla de supervivencia que es la música en sus diversos géneros. The Fallen Symmetry estaciona mayormente entre las épicas coordenadas del power metal. A lo que agrega algo de metal tradicional y ciertos matices death e incluso progres. La ejecución instrumental y vocal es impecable. Estamos, probablemente, ante el mejor disco de metal hecho en Perú en los últimos años. [Rafael Valdizán]

1. El Hombre Misterioso – El Hombre Misterioso (A Tutiplén)

Con El Hombre Misterioso, la banda liderada por Santiago Pillado-Matheu encuentra un equilibrio perfecto entre la canción de rock y la experimentación sonora. Nunca antes EHM había sonado tan cerca del indie como en “Control” ni tan avant-garde como en “Viaje”, y el gran logro de este nuevo álbum es conseguir brillar entre ambos polos sin perder un ápice de su personalidad. Es por ello que El Hombre Misterioso se escucha como el momento de madurez de la banda y, al mismo tiempo, como la inauguración de una nuevo capítulo en el devenir del rock local. [Francisco Melgar]

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