EL HOMBRE MISTERIOSO

EL HOMBRE MISTERIOSO

A Tutiplen, 2016

Perú

Calificación: 9/10

Escribe: Francisco Melgar Wong

El Hombre Misterioso apareció en 2002 como una de las bandas fundacionales de Descabellado Records. Al igual que sus compañeros de sello, EHM surgió bajo la influencia del funk metal que se popularizó a mediados de los años 90. La diferencia fundamental con las demás bandas de este sello local es que EHM lució desde el inicio una inagotable profusión de ideas y una ejecución instrumental impecable, que se plasmaron con precoz madurez en su álbum debut: Pez Raro (Descabellado, 2004).

EHM logró extender su propuesta en un segundo disco, Inside the Corporation (Descabellado, 2009), donde la banda empezó a trabajar con formas que se alejaban de la fusión de rock latino y funk metal que venía practicando hasta entonces. En este álbum aparecen por primera vez hipnóticos pasajes de percusión shamánica (“El rotor de Carmela”) y momentos de placidez post-rock (“Salvador”).

Es importante anotar que hasta el lanzamiento de Inside the Corporation EHM era apreciado en la escena local por sus poderosas actuaciones en vivo y sus discos le proporcionaban las canciones necesarias para poder llevar a cabo estas presentaciones.  “Salvador”, la canción que cierra Inside the Corporation, marca un punto de quiebre en la trayectoria del EHM porque señala una nueva tendencia en la banda: el uso del estudio de grabación como un instrumento adicional. A partir de este momento los conciertos del EHM no agotarán lo que la banda tiene que decir y la tranquilidad y el silencio también serán requisitos para poder captar algunas canciones del grupo en su total plenitud.

Con “Salvador” EHM tendió un puente sonoro hacia su siguiente disco, Ausencia (Descabellado, 2013), que empieza con una balada misteriosa que incluye texturas cercanas al jazz, una fuga al ritmo de vals y camufladas melodías flamencas (notable solo de Rodrigo Ráez en la guitarra eléctrica). Además, por primera vez, la voz de narrador en off de Santiago Pillado empieza a ser acompañada por líneas vocales que expanden y difuminan aún más las fronteras musicales del grupo. Recién en este momento empieza a tener asidero la fama de “inclasificable” que hasta el día de hoy persigue a EHM.

Luego de tres años de silencio discográfico y de varios cambios en su formación, llega el cuarto álbum de EHM: El Hombre Misterioso (A Tutiplén, 2016), donde la banda se aleja definitivamente de sus orígenes rock-funk-fusión y se ubica al final de la tradición post-punk, indie, experimental del rock peruano. No es casual que una de las invitadas del disco sea Katia de la Cruz (vocalista de Moldes), que haya un cover de Delirios Krónicos (“Épocas futuras”) y que “Control” y “Sabia Virtud” suenen lírica y musicalmente cercanas al álbum debut de Electro-Z. El Hombre Misterioso, en general, suena como una puesta al día de EHM y se nota la intención de la banda de llevar su sonido hacia el futuro. Este impulso modernista y experimental puede encontrarse incluso en “Migrante”, un tema donde el artista shipibo Rawa Muñoz Agustín canta un ícaro. Aquí no estamos frente a una grabación de campo hecha por un etnomusicólogo sino ante una sofisticada pieza sonora elaborada en el estudio de grabación.

Desde los años 60, la cultura del rock asumió el impulso artístico, la innovación y la reinvención como sus valores fundamentales. Con El Hombre Misterioso, EHM se inscribe dentro de esta tradición, termina de decirle adiós a su pasado y apunta hacia un futuro lleno de posibilidades.

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