Revenge

Estigma

Post Under, 2016

Perú

Calificación: 8.5/10

Escribe: Rafael Valdizán

Quienes llevamos algún tiempo atentos a lo que sucede en los márgenes del rock peruano podemos recordar una buena cantidad de bandas que, a contracorriente y en un medio no precisamente propicio como es nuestro país, pudieron levantar el puño y hacer un evidente acto de presencia, aun si su circuito estaba enclavado en las periferias underground. En los años noventa, Estigma era una de las fuerzas más notorias del metal hecho en casa. Su fórmula era un acto de alquimia cuyos tubos de ensayo contenían tanto de brutalidad como de técnica depurada y armonías en contrapunto a lo extremo. Era como poner en la probeta elementos de Slayer, Morbid Angel y Iron Maiden. Aquella fórmula quedó plasmada en el disco Bloodstained (1997), placa que les permitió fraguar un trayecto más grande y en espacios algo más visibles como el teatro Leguía o el Ambassador. Sin embargo, en 2001, Estigma se separa.

Afortunadamente para sus seguidores, la banda ha vuelto a la vida. Y su nuevo disco, titulado Revenge, representa su ajuste de cuentas con el destino. De hecho el background del álbum nos lleva de regreso a 1999, año en el que empezaron a grabar los demos, pero lamentablemente el CD nunca pudo ver la luz, pues el proceso se truncó tras la desaparición de quien se ocupaba de la consola. Diecisiete años después, el tiempo de revancha llegó para la banda que hoy integran Gustavo García Godos (voz), Koko Rengifo (guitarra y coros), ‘Goyo’ Rojas (guitarras), Jouvet Lavado (bajo y coros) y Paul Alan Pinto (batería). Son once canciones que parecen retomar la continuidad de lo escuchado en Bloodstained como si no hubiese transcurrido tanto tiempo. Todos los recursos siguen ahí, en vitrina, intactos: la brutalidad extrema, el cuidado en la elaboración de arreglos de guitarras, la velocidad rampante, los cambios drásticos de compás, las voces guturales, la frondosidad de la base bajo/batería, pero sobre todo, la calidad compositiva.

Desde el ataque inicial e inmisericorde del tema/título hasta la oscuridad reminiscente del Slayer del South of Heaven presente en el track de cierre, Alone, el quinteto despliega un bombardeo de magnitudes absolutamente destructoras, con momentos de dientes muy apretados (como en Internal Violence, Racist Bastard o Hell Garden), y con matices melódicos muy apreciables: un tema como Sordid Tale inocula el virus Maiden a través de guitarras sincronizadas en terceras, mientras el ritmo cambia de medio tiempo a pesado y de nuevo a medio tiempo otorgando una atmósfera de alcances épicos. En similar línea, encontramos una canción como With Blood, un ejercicio de metal pesado oscuro con un intermedio melódico reflejado desde el arpegio de una guitarra limpia, otra obra que exacerba nuestros lados más emocionales.

Revenge no tiene puntos flacos ni rellenos innecesarios. Es pura carnecita. Otra favorita personal, además de las mencionadas, llega en el surco 8: Point of No Return, donde encontramos la tensión de la furia contenida y la liberación posterior de la ira acumulada; todo ello envuelto en giros imprevistos de compás y, de nuevo, el diálogo simétrico de las dos guitarras.

Revancha consumada.

Escuche el disco AQUÍ

Anuncios