Alguien cantó

Los Pasteles Verdes – Canta Aldo

Skalona Records, 2016

Perú

Calificación: 7/10

Escribe: Rafael Valdizán

Qué lejos estamos de la época dorada de la balada romántica; de las voces extraordinarias que las interpretaron como Nino BravoRaphaelJuan BauCamilo Sesto José José; de las plumas que las crearon como Manuel Alejandro o el propio Julio Iglesias (al que muchos valoramos más como compositor que como intérprete). Llevamos ya  buen tiempo en que las canciones de amor se escriben según fórmulas calculadas, las cuales ya no toman necesariamente en cuenta una gran voz ni buenas dosis de sentimiento. Las pautas son netamente comerciales y poco más. Es por eso que uno sigue revolviendo el baúl de los recuerdos cada vez que quiere encontrar música hecha desde las fibras más íntimas.

Nuestro país también presenta una evidente orfandad en esta categoría musical, pese a que hay nombres que persisten en el arte de cantarle al sentimiento. De hecho, son pocos los sobrevivientes, entre los que podemos nombrar a Homero y a Los Pasteles Verdes. Justamente, hoy revisamos el más reciente lanzamiento de la banda de Aldo Guibovich, cantante chimbotano de extenso trajín y que vive en México desde hace ya varios años. La agrupación es fundamental dentro de la balada cortavenas hecha en Perú, gracias a clásicos inmortales como HipocresíaRecuerdos de una nocheEsclavo y amo, entre decenas más de canciones.

Los Pasteles Verdes han editado Alguien cantó, un compacto que consta mayormente de versiones de temas previamente compuestos, interpretados y grabados por otros artistas, con la excepción de un par de obras hechas por Aldo Guibovich. La pieza central y título del álbum es una versión del clásico tema, archiconocido en la voz del cantante inglés Matt Monro, a la que Guibovich imprime su propia personalidad y sin perder la carga dramática de la original. La faena también es redonda en temas como Detalles, infaltable en el portafolio del brasileño Roberto CarlosAmanecí otra vez, de José Alfredo Jiménez; el clásico Candilejas, creación de Charles Chaplin; el Medley José José: El amor se acaba/Me vas a echar de menos y, sobre todo, en la traslación de estilo, del vals a la balada, del viejo Todos vuelven de César Miró.

Hubiésemos preferido una mayor cantidad de canciones firmadas por Guibovich. Tanto Cuando te fuiste como Querida mía, ambas baladas carnosas y efectivas, nos dejan con ganas de más (y hablan del buen cuidado que el músico peruano pone al momento de escribir). Sin embargo, hay que reconocer que el valor principal de este álbum esta puesto en el estilo interpretativo del cantante de Los Pasteles Verdes. Y se valora aún más hoy, en tiempos carentes de voces con una personalidad fuerte e identificable. Ya lo dijimos: la balada contemporánea es solo una fórmula reciclada que ni siquiera requiere el sello de una voz con estilo propio. Mucho menos, de voces virtuosas como antaño.

Finalmente, solo encontramos dos puntos discordantes que poco tienen que ver con el cuerpo general del disco: La múcura, viejísima composición colombiana interpretada a ritmo de cumbia; y Sarandonga, del legendario sonero cubano Compay Segundo de cuando integraba el dúo Los Compadres. Como que no engarzan. Pese a estos peros, Alguien cantó es un álbum que tiene tinta, verso y estilo suficientes para echar una mirada nostálgica a la época dorada de la balada clásica.

 

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