El verano murió

Gomas

A Tutiplén, 2016

Perú

Calificación 8/10

Escribe: Francisco Melgar Wong

‘El verano murió’ es un adelanto del álbum que Gomas lanzará este año con el sello local A Tutiplén. En realidad, no se trata de una nueva canción. ‘El verano murió’ fue el segundo track de un EP de siete temas que Gomas editó en febrero de 2014, pocos meses antes de su presentación en el desaparecido festival Lima Vive Rock.

Lo interesante es que, en cierto modo, sí se trata de una nueva canción.

Escuchemos.

Si uno pone la versión original de ‘El verano murió’ (se recomienda usar audífonos) notará que la batería ha sido separada en láminas, permítanme la metáfora: como si cada parte del instrumento fuese la página de una revista que un adolescente ha pegado de forma desordenada en las paredes de su cuarto. Para decirlo de otra manera, la batería, en esta primera versión, tiene un sonido irreal: los platillos poseen un reverb que los hacen sonar como si hubieran salido del banco de sonidos de un teclado de los años ochenta y la tarola está enterrada bajo los golpes de un cencerro encargado de mantener el ritmo como un metrónomo humano. Por otro lado, los golpes con los que el baterista intenta mantener el compás son desordenados y parecen estar guiados más por la emoción que por la búsqueda de precisión.

Ahora bien, alrededor de esta base rítmica pululan sonidos que han sido colocados para parecer casuales: voces, grabaciones incidentales, graznidos de palomas, que, al sumarse, le dan a la canción un barniz barroco, similar –al menos en espíritu- al del primer disco de MGMT.

La nueva versión de la canción es completamente distinta.

Si bien la voz principal sigue ensimismada en un forzado infantilismo (que ya encontrábamos en la versión original) lo que está ocurriendo a nivel instrumental es otra cosa.

Por ejemplo, en esta nueva versión la batería es un sólido bloque de surf rock que –como un tablista sobre una ola en pendiente- ha decidido poner la emoción a un lado para lograr control total del movimiento mecánico que debe mantener sobre el agua o, en este caso, sobre el tiempo

Los sonidos incidentales y desordenados de la primera versión, que le pasaban plumón resaltador a la etiqueta de banda indie experimental, ya no están más. Ahora hay una limpieza en la ejecución instrumental que hace sonar a Gomas ya no como una banda indie, sino como una banda de rock, así, a secas.

Curiosamente, el nuevo sonido de Gomas se asemeja en muchos puntos al sonido (entre el pop inteligente y el surf rock) que Mundaka ha consolidado en su lanzamiento más reciente: ‘Sonata tropical del ártico’. ¿Qué significan estos puntos en común? ¿Acaso hay un nuevo sonido de rock peruano apareciendo en el horizonte? Sería interesante que así sea. Aunque quizás se trata de una simple coincidencia.

Foto: Jessica Bastidas

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