Renacer en la tormenta

The Fallen Symmetry

Independiente, 2016

Perú

Calificación: 9.0/10

Escribe: Rafael Valdizán

El metal ha fraguado un nicho sólido en nuestro país, al menos para nuestros estándares. Desde la prehistoria y esas primeras piedras de dureza, cortesía de bandas como Tarkus y Pax, pasando por el brote de numerosos actos en los años ochenta como Óxido, Orgus y Masacre, hasta llegar a nuestros días en los que podemos atestiguar sobre la aparición de nueva sangre empecinada en elevar los grados de testosterona y reciedumbre. Una de las apariciones más celebradas es la de The Fallen Symmetry. La data inicial corresponde a 2011. Y a un primer disco, titulado Code Black (2012), en el que ya anunciaban que iban en serio, con los bíceps en forma y la actitud frontal de quien se sabe poderoso.

Ahora nos ocupamos del segundo disco de The Fallen Symmetry, a poco de haber salido a la venta: se llama Renacer en la tormenta, presenta diez tracks y confirma a la banda integrada por Gustavo Fernández Zaferson (voz), Favio Arana Jurgens (guitarra), Nicolás Morales (guitarra y growlings), Brian Henríquez (bajo), Aarón Huamán (teclados) y Pepe Ormeño (batería) como una fuerza indiscutible a seguir. Primero por propuesta. Segundo por calidad interpretativa. Tercero por grandes ideas reflejadas en piezas que podrían ser la envidia de muchos colegas de oficio en el mundo. (Sin exagerar un ápice).

Fernández Zaferson es excelente. Maneja un timbre vocal colocado estratégicamente en un sector medio entre lo agudo y lo grave, con lo cual no acaba siendo ni empalagoso ni solemne en demasía.

Para empezar, y a modo de guía básica, diremos que lo propuesto por The Fallen Symmetry estaciona mayormente entre las épicas coordenadas del power metal. A lo que agregan algo de metal tradicional y ciertos matices death e incluso progres. Es decir, una suculenta poción hecha de ingredientes variados en los que laten, agazapadas, influencias de bandas como Iron Maiden (de donde se nutren sobre todo en el uso de guitarras simétricas en terceras), Helloween, Arch Enemy, Fates Warning y más. Todo el poder de los bordes más ásperos del género, intercalado con generosas dosis de melodía; todo confeccionado con pulcritud y al milímetro: lo que supone (y confirma) la pericia instrumental de la que puede alardear, sin rubores, esta magnífica banda peruana.

Renacer en la tormenta es metal del primer mundo y logra un objetivo capital: respetar los fundamentos del género sin caer en lo anacrónico; más bien envueltos en un aura de actualidad y modernidad necesaria para subsistir e imponerse en esta ruda batalla de supervivencia que es la música en sus diversos géneros.

Ya he señalado la pericia instrumental del quinteto. Y si he de opinar acerca de la parte vocal, solo me queda hacer hands down. Fernández Zaferson es excelente. Maneja un timbre vocal colocado estratégicamente en un sector medio entre lo agudo y lo grave, con lo cual no acaba siendo ni empalagoso (como ocurre con muchas bandas power en exceso chillonas) ni solemne en demasía. Es una voz con identidad propia, que por momentos es complementada con los gruñidos de Morales, y que constituye parte capital del appeal de la banda nacional.

¿Temas recomendados? Todos.

Pero si he de elegir mis favoritos, podría mencionar Renacer en la tormenta, El último despertar (en el que saltan proverbiales influencias de Helloween), Reflejos de ilusión (donde el factor melódico es esencial), Sombras y miedos (donde la voz de Fernández Zaferson alcanza cumbres épicas) y El gran descenso, que avasalla desde el inicio con agresivas guitarras en staccato y la dualidad de voces limpias y sucias, como el contrapunto entre cielo e infierno, entre lo transparente y lo sórdido.

Si hasta la penúltima pista todo es bueno, el asunto no termina allí. El broche de oro llega con Fields of the Fallen, tema misterioso, arcano, para el que contaron con la valiosa colaboración de Zak Stevens en voces. ¿Y quién es este señor? No otro que el cantante de Circle II Circle, con pasado en bandas como Savatage y Trans-Siberian Orchestra.

Corra a la tienda de discos más cercana y lleve un ejemplar de Renacer en la tormenta. Estamos, probablemente, ante el mejor disco de metal hecho en Perú en los últimos años, sin temor a pecar de hiperbólico.

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